Sobre el proyecto

En muchas ciudades, una bicicleta pintada de blanco —una bicicleta fantasma— marca el lugar donde un ciclista perdió la vida. Es un memorial físico: silencioso, frágil y expuesto al tiempo.

Este proyecto le da a cada bicicleta fantasma una memoria permanente en línea. Un código QR instalado junto al memorial físico lleva a una página única donde cualquier persona puede conocer la historia del ciclista, ver las luces que otros han encendido en su nombre y dejar su propia dedicatoria.

Lo que este espacio no es

No es una red social. No hay perfiles, ni reacciones, ni cadenas de comentarios. Es un espacio de un solo propósito: recordar con respeto.

Cómo se cuida

Cada memorial se crea con el consentimiento de la familia y se revisa antes de publicarse. Cada dedicatoria pasa por una revisión humana que protege el tono del espacio. Si una familia desea corregir o retirar información, puede hacerlo en cualquier momento a través de la página de contacto.

Quién lo hace posible

Esta es una iniciativa sin fines comerciales, apoyada por Bioequipments como un aporte a la comunidad ciclista.